| Javier's profileEl Ático del AlmaPhotosBlogLists | Help |
Última OportunidadCerró los ojos y no pudo evitar pensar en lo ocurrido hacía tanto tiempo. Recordó el dolor, mucho dolor. Defendiendo inútilmente su castillo de papel de gigantes que ni siquiera podía ver. Siempre se las había arreglado solo. -Yo resuelvo mis propios problemas. –solía decir. No necesitaba a nadie más, una familia de un solo miembro.
Irremediablemente, parecía predestinado a padecer de la soledad, como una característica innata en sí. Su soledad se hacía evidente, ya que su inhabilidad para expresar el amor le hacían esconderse temerosamente. Vivía aislado del tiempo y el espacio. Lo sabía desde niño.
Durante muchos años ni siquiera distinguía sus propias pesadillas de la realidad. No sabía si estaba despierto o sumergido en su propia y oscura realidad. De todos aquellos años de desvaríos, sólo recordaba una cosa. Quizás algo real. Quizás un simple sueño. Lo que si sabía es que si lo recordaba, había una razón.
Interminables pasillos, corría desesperado, buscando un puerta, una salida, pero parecía abandonado. Los llantos de un recién nacido surgían de repente. Herido por las lanzas eternas de las nostalgias propias y ajenas, admiró la impavidez de la telaraña en los rosales muertos, la perseverancia de la cizaña, la eterna paciencia del aire en el radiante amanecer. Y entonces veía al niño. Era un pellejo hinchado y reseco, que todas las hormigas del mundo iban arrastrando hacia sus madrigueras. Al acercarse al cadáver, veía en la desfigurada cara del pequeño sus propios rasgos.
Comprendía que siempre estaría solo. Comprendía que sus espejismos y él mismo serían arrastrados por el viento y desterrados de la memoria. Comprendía que todo lo que había visto era irrepetible desde siempre y para siempre, porque los condenados a padecer una vida de soledad no tenían una Última Oportunidad. Cosas que da mal rollo encontrarseAndando por la calle uno se puede encontrar toda clase de cosas, algunas agradables como puede ser cruzarte con una bella modelo que se te quede mirando a los ojos fijamente y se funda contigo en un beso interminable o encontrarte un billete de 50 euros. De momento no me ha pasado ninguna de las anteriores. De momento.
Y luego te puedes encontrar cosas desagradables, bueno, a decir verdad la mayoría de las cosas que uno se encuentran por la calle son desagradables, basura, vómitos, taxis, parejitas dándose el lote, supemercados DIA%, etc. Pero es que hay una categoría más, existen cosas que sin ser en si mismas desagradables dan mal rollo cuando te las encuentras tiradas, mejor dicho, me dan mal rollo a mi cuando me imagino las circunstancias en que han llegado hasta ahí. Por ejemplo, encontrarme un guante tirado, normalmente de lana. Siempre me imagino a una señorita (con boina francesa, por cierto) con una maleta corriendo para no perder el autobús y de pronto ¡zás!, guante al suelo. ¿Se habrá dado cuenta o no?, ¿lo habrá visto por la ventanilla mientras el autobús se alejaba?, ¿de qué vale un guante tirado?. Otra cosa que me da mal rollo son los paraguas rotos, vas andando y lo ves ahí tirado o metido en una papelera con toda la tela rota y las varillas dobladas. Lo que me imagino en estos casos es a una señora luchando contra el viento mientras se le va dando la vuelta el paraguas una y otra vez hasta que lo termina dejando abandonado. También están los juguetes de los niños, encontrarse un cochecito o un rastrillo de plástico. Veo al niño que va en el carrito jugando a su bola cuando se le cae el juguete, los padre no se dan cuenta y lo pierde para siempre (cual osito Bobo de Burns). Y finalmente la foto de carnet, seguro que alguna vez has visto una tirada por ahí. A mi es de las cosas que más mal rollo me da porque, joder, le estás viendo la cara a la persona que probablemente la haya perdido. El tío igual iba a hacerse el DNI y tras chuparse 3 horas de cola meterá su mano en el bolsillo de la chaqueta para comprobar que ha perdido una de las fotos (o las dos) y que mañana tendrá que volver a esa cola infernal. Y también me da mal rollo pensar que igual la foto era de la ex-pareja de alguien, que han roto y ha tirado la foto, o era la última foto que conservaba de su gran amor y la ha perdido, aunque, lo que más mal rollo me da es pensar que docenas de personas pasarán por encima de esa foto, unos la pisarán otros la mirarán y otros pensarán en cosas absurdas como hago yo. |
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